Clínica para el Cerebro y la Columna
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Chacarilla del Estanque, Surco
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Tratamiento de adenoma hipofisario

Una vez establecido el diagnóstico de adenoma hipofisario mediante los estudios clínicos, bioquímicos y radiológicos oportunos, se hace una valoración de las opciones terapéuticas. El tratamiento de los tumores hipofisarios debe ir dirigido a lograr las siguientes objetivos:
  • Eliminar la endocrinopatía y restablecer una función hipofisaria normal.
  • Eliminar la masa tumoral y restablecer la función neurológica normal.

Tratamiento quirúrgico

  • Normalizar la hipersecreción hormonal y revertir los efectos secundarios.
  • Eliminar el efecto de masa y restablecer la función neurológica normal.
  • Aumentar la sobrevida
  • Preservar y recuperar la función hipofisaria normal.
  • Prevenir la recurrencia
  • Confirmación histopatológica
La cirugía endonasal transesfenoidal es el tratamiento inicial de elección en la inmensa mayoría de estos tumores. El aumento de la eficacia y seguridad de la cirugía hipofisaria puede atribuirse al desarrollo del abordaje microquirúrgico transesfenoidal primero por vía transeptal  y actualmente por vía endonasal directo con o sin endoscopia, que es el corredor más directo y menos traumático de acceso quirúrgico a la hipófisis (ver figura 1). Actualmente, más del 95% de los tumores hipofisarios se aborda por vía transesfenoidal, quedando reservados los abordajes transcraneales tradicionales para los casos en los que las características anatómicas de la silla o una extensión intracraneal no habitual del tumor limitan la accesibilidad por aquella vía. En la mayoría de los microadenomas hipofisarios y en muchos macroadenomas, la cirugía transesfenoidal es curativa por sí sola y evita la necesidad de tratamientos farmacológicos o radioterapéuticos coadyuvantes.
Complicaciones: pérdida de visión, hemorragias, accidentes cerebrovasculares, fístulas de líquido cefalorraquídeo y meningitis son raras en neurocirujanos con experiencia en microcirugía transesfenoidal.

Tumores hipofisiarios: Accesos quirúrgicos

Abordaje Transesfenoidal Microquirúrgico o Endoscópico
  • Tumores intraselares
  • Con extensión esfenoidal
  • Expansiones supraselares, con silla turca agrandada.
  • Presencia de fístula de LCR
  • Provee un rápido y directo acceso quirúrgico a la glándula hipofisaria.
  • Permite una mejor diferenciación entre la hipófisis y el tumor.
  • Menor trauma y riesgo para el paciente.
  • Menor probabilidad de lesión al quiasma óptico, nervios craneales y tracto olfatorio.

Abordaje Transcraneal

  • Generalmente usada como un segundo paso después de la vía transesfenoidal.
  • Extensión supraselar, asociado a una silla turca pequeña.
  • Extensión supraselar en “reloj de arena”.
  • Extensiones intracraneales significativas: subfrontal, retroquiasmástica, fosa media y posterior.
  • Seno esfenoidal tipo “Concha”.

Tratamiento Farmacológico

Dentro de los tratamientos médicos destacan los agonistas dopaminérgicos:
bromocriptina  y cabergolina para el prolactinoma; el octreótido o análogos  de la somatostatina y los Antagonistas del receptor de Hormona de Crecimiento para los  tumores secretores de Hormona de Crecimiento (acromegalia).
Sin embargo NO CURAN al paciente Y TIENE QUE TOMAR DE POR VIDA ESTOS MEDICAMENTOS.

RADIOTERAPIA

El objetivo de la radioterapia consiste en prevenir la progresión o la recidiva del crecimiento tumoral. Probablemente la indicación más clara de la radioterapia sea la persistencia o recidiva, después de la cirugía, de un estado de hipersecreción rebelde al tratamiento médico. En los grandes adenomas hipofisarios no funcionantes también puede considerarse la posibilidad de la radioterapia en casos de tumores invasores o de extirpación incompleta. Por lo general, la radioterapia convencional consiste en 40-50 Gy administrados durante 4-6 semanas.
Efectos colaterales: los daños por irradiación que sufre el resto de la hipófisis sana se traducen en hipocortisolismo, hipogonadismo o hipotiroidismo en 40%-50% de los pacientes después de 10 años. Asimismo, la radioterapia también puede dañar el nervio óptico y el quiasma óptico (con la posibilidad de causar ceguera), provocar letargo, trastornos de la memoria, parálisis de nervios craneales y necrosis tumoral con hemorragia y apoplejía hipofisaria. También hay la posibilidad de desarrollo de tumores inducidos.
La Radiocirugía Extereotáctica con Gama Knife o Acelerador Lineal cada vez es más usado  en  los tumores hipofisarios. Es efectivo para normalizar la hipersecreción hormonal y prevenir la recurrencia. Sin embargo, también sus efectos son tardíos y los pacientes requieren continuar con tratamiento médico supresivo por un buen tiempo y hay un significativo panhipopituitarismo tardío.

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